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miércoles, 7 de julio de 2010

Mundial de Sudáfrica 2010


(Hoy abrimos la veda a la participación de los colaboradores en La Línea de Cal. Sosiegas nos ofrece su especial visión sobre el Mundial de fútbol.)
Por Manuel Antonio Fernández Reinón
El fútbol
Ganar o perder es cuestión de un detalle afortunado. Jugar bien, no. Jugar bien tendría que ser innegociable. Lo peor de perder es la odiosa sensación de vacío. Y como perder es una posibilidad real, jugar bien es lo único que asegura una modesta satisfacción incluso en la desgracia.{1}
No empezaré con ninguna novedad. Este Mundial ha sido pobre futbolísticamente, si entendemos lo futbolístico como muestra armónica de varios factores, entre ellos el talento, el espectáculo y la efectividad.
Cuando sólo uno de ellos es considerado importante, el fútbol deja de serlo un amplio porcentaje, y rara vez el sacrificado no es uno de los dos primeros. El querer asegurar la victoria a toda costa provoca una obsesión por no encajar goles, lo cual hace olvidar que, para ganar, hay que marcar más que el otro. El fútbol ofensivo se relega a lo espontáneo, a lo anecdótico, a la ocasión excepcional, para centrarse únicamente en la rigidez defensiva y en no correr riesgos. Esto no favorece que el talento fluya, se muestre, y por tanto el espectáculo es totalmente inexistente.
El problema radica en la mentalidad resultadista que, si bien pudiera ser ligeramente comprensible en los entrenadores, pues éstos tienen el deber de conseguir resultados, es totalmente suicida en los autodenominados “aficionados al fútbol”. El aficionado a un deporte quiere ver las cualidades, las habilidades y la técnica necesarias para llevarlo a cabo satisfactoriamente, no una liturgia sosa y aburrida de movimientos que no sólo anulan el propio juego, sino que pretenden anular la intención del contrario por llevarlo a cabo.
Pero el discurso ya está servido y masticado. El fútbol bonito es una quimera, cosa de románticos que viven alejados de la implacable y dura realidad. Lo que importa es ganar, ganar, ganar… aunque el modo en el que se gane deje de importarle a nadie. Se me ocurre un claro paralelismo con la evolución de la música, ya que todo arte es muestra del estado y contexto en el que se desarrolla. Los mismos factores que valoro en el fútbol fueron los que durante cierto tiempo constituyeron la columna vertical de la música, factores que hoy en día se han relegado a excepciones con la excusa del resultado: ganancia inmediata, negocio fácil. Mirad, si no lo creéis, quiénes han hecho las canciones oficiales del Mundial. This time for Africa, dicen, como si los beneficios fueran a quedarse para las gentes de allí...
En definitiva, esto es lo que se ha visto en este Mundial. Un fútbol poco apetecible para aficionados conformistas (sí, esos que terminan aplaudiendo un despeje bien hecho porque no hay ninguna otra cosa que aplaudir). La excepción la conforman precisamente quienes se van a ver las caras en la semifinal de hoy: Alemania y España. Esperemos que, como parece, el balón (por defectuoso que sea) aprecie más a quien lo mima que a quien lo maltrata, luzca la bandera que luzca.
El meta-fútbol
En los alrededores de lo que he comentado más arriba es donde se mueve todo lo que realmente importa en el fútbol profesionalizado. Muchos, como expresan Eduardo Galeano y otros tantos {2}, nos sentimos extraños y disgustados con nosotros mismos al disfrutar algo cuyo fondo huele tan mal. Y es que el fútbol es el espejo donde se refleja claramente el estado del mundo.
“El espectáculo entendido en su totalidad es a la vez el proyecto y el resultado del modo de producción existente. No es un suplemento del mundo real, una decoración sobreañadida. Es el núcleo del irrealismo de la sociedad real. Bajo todas sus formas particulares –información o propaganda, publicidad o consumo directo de diversiones– el espectáculo constituye el modelo actual de vida socialmente dominante. Es la omnipresente afirmación de una opción ya efectuada en la producción, es su consumación consecuente. La forma y el contenido del espectáculo son, del mismo modo, la justificación total de las condiciones y de los fines del sistema existente.”{3}
Guy Debord, en su obra La sociedad del espectáculo, ya nos explicó el método por el que funcionan las cosas bajo el prisma del capitalismo y su hijo mayor, el productivismo. Ciertamente, el fútbol no escapa a esa dinámica, más bien la refuerza y nos sirve como auténtico paradigma de ella. El fútbol hace más por el patrioterismo que cualquier guerra histórica; la apatía, la ceguera y el conformismo políticos son apuntalados por una sociedad del espectáculo en la que el fútbol y todo lo que le rodea en los medios y los mercados es parte ejemplar.
El Campeonato del Mundo de Fútbol recrea un escenario que sirve de estrategia a los Centros de Poder (empresas multinacionales, centros financieros, conglomerados mediáticos…) para asentar unas relaciones de jerarquía y dominación que representan y reactivan prácticas por las cuales se genera un imaginario colectivo que cimenta las bases de una identidad individual y colectiva que da salida a una lógica sociocultural que permite inscribirse en la mitología diseñada por la élite capitalista.{4}
http://img710.imageshack.us/img710/7901/futebolhorror.jpg
Los idolatrados y multimillonarios jugadores que compiten, los infelices negritos que se divierten con cualquier cosa y bailan y tocan las trompetas, las mujeres cumpliendo fielmente su rol de animadoras del cotarro jugando su propia competición {5}, y tantos etcéteras agregables.
"Junto con la televisión, es la suprema solución al inveterado dilema de nuestros amos políticos: ¿qué hay que hacer con ellos –nosotros–, cuando no están trabajando?" {6}
Realmente, quien esté cómodo en este sistema de cosas dará más importancia la primera sección de este escrito que a la segunda. Cada uno es como es, dicen…
Notas
1: El abrelatas (artículo en El País)
2:
¿El opio de los pueblos? / Copa del Mundo: ¿diversión o maniobra diversiva de masas?
3 y 4:
El Camponato del Mundo de fútbol analizado en Decrecimiento.org
5:
Las novias de los futbolistas calientan motores / Larissa Riquelme sigue rentabilizando el Mundial / cualquier galería fotográfica del Mundial
6:
El fútbol, ese leal amigo del capitalismo

martes, 6 de julio de 2010

Alemania, o la misma historia de siempre



Mesut Özil, en un partido de la selección alemana

Un sabio del fútbol dijo una vez: "El fútbol es un deporte en el que juegan once contra once y gana Alemania". Y la verdad es que no iba mal encaminado. De las 18 ediciones disputadas de la Copa del Mundo, Alemania ha jugado la final en siete ocasiones, siendo el que más ha jugado, junto a Brasil, con la diferencia de que la Canarinha no ha jugado nunca tres finales consecutivas, algo que sí hizo Alemania: en 1982 perdió la final contra Italia en Madrid; cuatro años después se repitió la historia en México'86 contra la Argentina de Maradona; pero en 1990 se resarció ganando su tercera estrella ante los argentinos en Italia.

Joachim Löw ha conseguido armar un equipo capaz de jugar muy bien al fútbol

Pero lo curioso es que Alemania, normalmente, no entra en las quinielas de casi nadie para hacer algo importante en las competiciones de naciones. ¿Quién daba un duro porque Alemania llegase a la final de Viena? ¿O quién hubiera apostado porque esta joven e inexperta selección germana estuviera donde siempre, en semifinales? Seguramente, unos cuantos locos. Pero ahí están. Y no porque estén haciendo el típico juego alemán, rocoso y fuerte, sin muchos alardes. Más bien todo lo contrario. Esta selección dirigida por Joachim Löw se caracteriza por el toque, por las jugadas rápidas y bien hiladas y por la velocidad. Las nuevas perlas alemanas, Mesut Özil y Thomas Müller han dado al equipo algo que no tenía con el capitán, Michael Ballack: rapidez, profundidad y gol. Además, la nueva situación en el mediocampo de Bastian Schweinsteiger aporta la misma pegada de Torsten Frings, pero con la soltura que da a ese puesto un interior reconvertido.



Jens Lehmann ve como entra el balón de Torres en la final de la Euro'08

Alemania - España, dos años después
Otro gran sabedor de esto del balompié afirmó que cuando Alemania juega mal, llega a la final, y cuando juega bien, la gana. Desde el momento en el que el balón de Villa dejó de dar en los postes para convertirse en gol, deseé que esa frase no se convirtiese en realidad. España tiene ante sí la oportunidad de convertirse definitivamente en una grande del mundo del fútbol. Porque es cierto que estamos todos muy contentos de jugar la semifinal de un Mundial por primera vez, pero como bien dijo el máximo goleador de la competición, David Villa, si no ganamos la Copa, no hemos hecho nada.

Para España, jugar contra Alemania recuerda a Viena. Nos trae un rico olor a Eurocopa, a cita con la Historia, al momento de matar a los fantasmas y sentirnos grandes. Pero mucho ha cambiado en tan poco tiempo. Sobre todo Alemania. Como se ha comentado, ya no es ese equipo lentorro, aburrido y previsible. Ahora es la que mejor está jugando, algo que se le presuponía a la selección de Vicente del Bosque. Que no seamos nosotros los que mejor estamos jugando tiene una doble visión, una positiva y una negativa. La positiva es que ninguno o muy pocos campeones del mundo ganaron la Copa jugando de manera atractiva, haciendo muchos goles y dando espectáculo. La negativa, es que esa tendencia pareció cambiar en la Eurocopa, porque en esa edición si ganó el que mejor jugó.

Un apunte más. Históricamente, los campeones siempre han tenido una eliminatoria sufrida hasta la prórroga o los penaltis... quién sabe si será el partido del miércoles (aunque con los tres penaltis que se vieron contra Paraguay la verdad es que debería bastar).

jueves, 3 de junio de 2010

La Canarinha más floja desde el 94


Luis Fabiano, Robinho y Kaká celebran un gol a Uruguay en la fase de clasificación para el Mundial

Diga lo que diga la gente, Brasil no es la de siempre. Le falta punch, le falta toque, le falta calidad... Sí, vale, sigue teniendo estrellas, pero cada vez menos. No me pueden comparar a Robinho con Ronaldinho, ni a Luis Fabiano con Ronaldo, ni siquiera con Adriano, ni podemos comparar a Kaká con el mejor Kaká.

Brasil ha perdido fuerza y calidad en todas las líneas, excepto la portería, donde ha salido ganando de forma impresionante con la llegada a la titularidad del arquero del Inter de Milán, Júlio César. La Canarinha no tendrá que soportar más las continuas cantadas de Dida, porque ahora cuenta con un guardameta de absoluta confianza. Pero no está lo bien cubierto que podría. Lúcio sigue siendo Lúcio, con todas sus consecuencias: es contundente atrás, lo gana todo por alto, pero sigue perdiendo muchos balones con sus salidas al ataque como pollo sin cabeza. Acompañado por Thiago Silva gana algo de serenidad defensiva, pero al joven central del Milan todavía le falta madurez.

Pero quizá la defensa no sea lo más flojo de Brasil, más que nada porque cuenta con los dos mejores laterales derechos del mundo, Maicon y Dani Alves. Lo malo que tiene, es que uno de los dos no jugará, a no ser que Dunga opte por recolocar a Alves en el interior, todo es posible.

Felipe Melo, con la Copa Confederaciones conquistada el año pasado ante Estados Unidos

Lo peor de Brasil es el centro del campo. Elano, Felipe Melo, Baptista, Josué... no están ni cerca de ser considerados de los mejores del mundo. Cierto es que el juego de los brasileños nunca fue muy destacado por su paso por el medio del campo, pero no son los Mauro Silva, Emerson, Zé Roberto que encumbraron a Brasil. Y Gilberto Silva no es el que deslumbró en el Arsenal a media Europa.

En definitiva, que si Brasil tiene que confiar en las bicicletas de Robinho y en los goles de Luis Fabiano o Grafite, podemos estar tranquilos. Pero claro, luego vendrán, verán y vencerán. Para algo son Brasil, los dueños del Mundial, los únicos con 5 títulos...

jueves, 13 de mayo de 2010

El Mundial, cada vez más cerca: las 32 preselecciones


Ronaldinho se queda sin poder disputar el que hubiera sido su tercer Mundial

Como hemos podido ver en el anterior post, España ya ha dado ha conocer la primera lista de 30 jugadores, de los cuales, 7 tendrán que ver el Mundial desde su casa. Pero no es la única selección que lo ha hecho oficial. De hecho, las 32 selecciones participantes en la Copa del Mundo de Sudáfrica han publicado su lista previa de futbolistas. Sólo una de ellas, Corea del Norte, no ha realizado una selección previa y ya ha elegido a sus 23 representantes. Hay que destacar las importantes ausencias que va a haber en el Mundial, como son los casos de Pato, Ronaldinho, Marcelo o Diego en Brasil, Benzema y Nasri en Francia, Gago y Zanetti en Argentina, Cassano, Totti y Del Piero en Italia, Van Nistelrooy en Holanda, entre otros. Ninguno de estos cracks de primer nivel podrá disputar el Campeonato del Mundo. Podéis analizar las listas completas de todas las selecciones en este documento oficial de la FIFA.

miércoles, 12 de mayo de 2010

Los 30 de España


Ya tenemos la lista previa de los jugadores que deben disputarse las 23 plazas para acudir a la cita mundialista de Sudáfrica. Del Bosque ha añadido cinco novedades: Valdés, De Gea, Azpilicueta, Javi Martínez y Pedro. El seleccionador quiere premiar así la gran temporada de estos jugadores. Eso sí, ha dejado fuera a otros habituales en las últimas convocatorias como Pablo Hernández, Iraola o Riera. Es curioso también que en una lista de 30 incluya a 5 porteros.

Veamos la lista:

Porteros:
- Iker Casillas (Real Madrid CF)
- David De Gea (Atl. Madrid)
- Diego López (Villarreal CF)
- Pepe Reina (Liverpool FC)
- Víctor Valdés (FC Barcelona)

Defensas:
- Raúl Albiol (Real Madrid CF)
- Álvaro Arbeloa (Real Madrid CF)
- César Azpilicueta (C. Atl. Osasuna)
- Joan Capdevila (Villarreal CF)
- Carlos Marchena (Valencia CF)
- Gerard Piqué (FC Barcelona)
- Carles Puyol (FC Barcelona)
- Sergio Ramos (Real Madrid CF)

Centrocampistas:
- Xabi Alonso (Real Madrid CF)
- Sergio Busquets (FC Barcelona)
- Santiago Cazorla (Villarreal CF)
- Cesc Fábregas (Arsenal FC)
- Andrés Iniesta (FC Barcelona)
- Javi Martínez (Ath. Bilbao)
- Jesús Navas (Sevilla FC)
- Marcos Senna (Villarreal CF)
- David Silva (Valencia CF)
- Xavi Hernández (FC Barcelona)
- Juan Manuel Mata (Valencia CF)

Delanteros:
- Pedro Rodríguez (FC Barcelona)
- Dani Güiza (Fenerbahce)
- Fernando Llorente (Ath. Bilbao)
- Álvaro Negredo (Sevilla FC)
- Fernando Torres (Liverpool FC)
- David Villa (Valencia CF)

lunes, 10 de mayo de 2010

Argentina espera a su nuevo Dios



Argentina vive si vive Maradona. El corazón del país sudamericano late al ritmo de Diego. La albiceleste llega a un nuevo Mundial, pero hay algo diferente a todos los anteriores. Ahora vuelve a tener a Diego, lo cual ya ha pasado antes, pero ahora también tiene a Messi.
Maradona volvió a la selección, pero ahora como entrenador
La albiceleste siempre es una selección que se tiene en cuenta en las apuestas previas a cada Mundial. Pero algo nos dice que en Sudáfrica va a tener un papel más importante. Son varios motivos: es un Mundial fuera de terreno europeo, así que los sudamericanos, al menos por historia, tienen más opciones; Maradona vuelve a la selección, y muchos son los que dicen que Argentina no puede ganar sin Diego; y porque a parte del Pelusa, cuentan con el mejor jugador del mundo en la actualidad, Lionel Messi.
Palermo marcó ante Perú un gol que permitió a Argentina seguir viva
No debemos engañarnos tampoco con estos datos. Hay que recordar que Argentina no se clasificó para el Mundial hasta el último partido de la fase previa. Pero a pesar de que esto no suele influir a la hora de jugar el Mundial, sí es cierto que la albiceleste no jugaba a nada. Se clasificó por la garra y por la calidad individual de sus jugadores… y no precisamente de aquellos que cabía esperar. Un delantero que todos ya creíamos que vivía sus últimos latigazos en el mundo del fútbol salvó a Argentina y la cabeza de Maradona. Martín Palermo ha vuelto a ser importante. Además contó en los últimos partidos, los decisivos, con Gonzalo Higuaín, que ya llevaba tiempo llamando a la puerta de su selección. Lo destacado de estos dos delanteros es que son los que menos nombre tienen de todo el abanico de arietes con los que cuenta Maradona. Carlos Tévez, Lisandro López y Diego Milito, entre otros, se están quedando fuera del plantel inicial de Diego.
Es decir, Maradona tiene amplísimas posibilidades a la hora de formar el definitivo plantel de 23. Quizás sea en la defensa donde se vea con mayores dificultades. Los baluartes argentinos en la retaguardia (Abbondanzieri, Ayala, Zanetti, Heinze, Sorín, entre otros) ya han cumplido un ciclo y hay que buscar sustitutos. Parece que Demichelis está destinado a llevar el timón de la defensa del Pelusa.

Messi debe brillar con Argentina como lo hace en el Barcelona

Argentina tiene un equipazo y al mejor jugador del mundo. Si Maradona consiguiera que Messi funcionara la mitad de bien de lo que funciona en Can Barça, ya tendrían media estrella más en la camiseta. Leo debe seguir la estela de Diego, debe sustituir a Maradona como Dios de Argentina, como el candidato debe sustituir a Jacob en la isla*.
* Es que estoy enganchado a Lost.

Holanda, o cuando jugar bien no sirve



Hace años ya que la Oranje no es favorita para ganar un Mundial. A pesar de que cuentan con una de las mejores plantillas del Viejo Continente, la gente no ve a Holanda como candidata. Y la verdad es que se lo han buscado.

Van der Sar es el jugador con más partidos de la selección holandesa
Holanda ha sido favorita para, al menos, jugar las semifinales o las finales de las últimas Copas del Mundo (de aquellas que ha jugado, claro, porque se perdió la de 2002). Siempre llevaba un plantel lleno de grandes jugadores que hacían un fútbol muy eléctrico y agradable de ver para el espectador. Basaba su juego en una defensa sólida, comandada desde hace demasiados años por Edwin Van der Sar, y un centro del campo férreo pero con toque. Y luego, viene el resto. Una delantera mortal, que te asesina sin darte ni cuenta. Rápidos, ágiles, y con una calidad muy grande, desde la banda, a la media punta y el ariete.
Van Nistelrooy marca uno de los goles de Holanda a Italia en la Euro'08
La fuerza de la delantera ha mantenido en la pelea a Holanda en los últimos años, porque ha perdido la fuerza del centro del campo y la defensa, pero sigue manteniendo un estilo de juego homogéneo y terminantemente ofensivo. Pero llegado el momento de la verdad, los jugadores que deslumbran al mundo con su juego se hunden, quizá anímicamente, por la presión, quizá físicamente. Pero es cierto que llega un momento en que Holanda entra en barrena y pierde fuelle. Recordemos el partido de cuartos de final de la Eurocopa de 2008.
Holanda venía de asombra a Europa por haber goleado a las dos últimas finalistas de la Copa del Mundo, Francia e Italia, en la fase de grupos. Pero no sólo consiguió muchos goles, sino que bailó a dos de las selecciones favoritas. Robben, Kuyt, Van Nistelrooy, Van Persie, Sneijder (vamos, medio Madrid) estaban que se salían. Tras los grupos, vino Rusia, una selección que a nadie daba ningún miedo, más aún después de que España se la pasase por la piedra en el primer partido. Todos veíamos a Holanda en semifinales, en lo que creíamos el mejor partido del momento contra España. Pero Holanda sucumbió. Logró mandar a la prórroga el partido empatando cerca del final por medio de Van Nistelrooy, pero en el tiempo extra, el pequeño mago soviético, llamado Arshavin, se comió el sólo a la defensa oranje, que dijo adiós al sueño.
Sneijder y Robben salieron del Madrid y están en plena forma
Este año Holanda llega con casi los mismos jugadores, pero más veteranos, más maduros, más en forma. Van a jugar muy bien, van a ser potentes, pero probablemente se hundirán. Puede que sea el año de Holanda, pero probablemente no lo será.

sábado, 1 de mayo de 2010

Italia, a la caza de Brasil



Italia consiguió en 2006 su cuarto Mundial ganando a Francia en los penaltis

Parece que fue hace un par de meses, que no ha pasado casi tiempo, pero ya hacen 4 años desde que Fabio Cannavaro levantó al cielo de Berlín la cuarta Copa del Mundo de Italia. Aquel, el último encuentro oficial del maestro Zinedine Zidane, dejó claro al mundo quién es la segunda potencia futbolística mundial. Y no precisamente por la calidad de su fútbol, sino por las estrellas que luce en su escudo. Sólo la gran Brasil supera a los azzurri. En Sudáfrica se verá el primer asalto por la corona de mejor selección de la Historia.

Cannavaro trata de parar a Kaká durante el Italia 0 - 3 Brasil de la Confederaciones

La selección italiana de hoy es bastante diferente a la que triunfó en Alemania 2006. Sólo sobreviven los más viejos del lugar: el capitán Fabio Cannavaro y el seleccionador, Marcelo Lippi. Con ellos aparece una nueva generación de jóvenes jugadores con un gran potencial, pero que quizá aún no ha llegado su gran momento. Estos jóvenes son los Pazzini, Criscito, Pepe, Montolivo... Todos estos jugadores han subido su nivel desde 2006 considerablemente, pero la demostración de que no están a la altura de los actuales campeones del mundo lo demostraron en su fracasado paso por la Copa Confederaciones. Pero estos jóvenes no van a venir solos. Los clásicos de Italia los abanderarán. Pirlo, Gattuso, Chiellini y Buffon aseguran poderío en la selección italiana.

Pazzini celebra un gol con la maglia azzurra

El grupo de Italia no es complicado, de hecho, se podría decir que es el más fácil de todos. Ni Paraguay, ni Nueva Zelanda, ni Eslovaquia son rival, en principio, para el plantel de Lippi. Luego, dependiendo de su clasificación en el grupo, puede cruzarse con la Oranje, de Robben, Sneijder y Kuyt, entre otros grandes cracks, que ya les dieron a los transalpinos un severo repaso en la Euro'08. Pero Italia es Italia y el Mundial es su competición por excelencia. Así que nada del pasado puede afectar a los jugadores de la selección italiana.

Lippi quiere seguir haciendo historia con su país

Puede verse como una motivación, no como una obligación, pero Italia está otra vez ante su oportunidad de coronar el Olimpo del fútbol mundial e igualar a Brasil con cinco estrellas de campeón del Mundo. Desde LLDC no creo que los jugadores azzurri sean capaces de conseguir tal objetivo... pero Lippi sí.

viernes, 30 de abril de 2010

Mundial 2010, la confirmación



Sergio Ramos, Villa e Iniesta celebran uno de los goles a Francia en París

La selección española llegará a Sudáfrica, quiera o no, como la principal favorita a levantar la Copa del Mundo el 11 de julio. Más que nada, porque ha hecho méritos para ello. España, de no ser por el tropiezo -inexplicable, si se me permite la licencia- en semifinales de la Copa Confederaciones contra Estados Unidos en semifinales, habría establecido un nuevo récord de partidos imbatida. Durante esos encuentros sin conocer la derrota, España deslumbró al mundo entero levantando la Eurocopa en Viena el pasado 29 de junio de 2008. Y, además, ha ganado a los cinco campeones del mundo que se ha enfrentado (Argentina, Alemania, Francia, Italia e Inglaterra). Sólo ha faltado ganar a Uruguay y Brasil para completar el pleno de campeones.

Capdevila pasa el balón ante la presencia de Higuaín

Pero España no sólo se caracteriza por ganar a grandes y pequeños equipos. Sino también porque no hay ninguna selección en el mundo que haga el fútbol que hace España. La selección dirigida por Vicente del Bosque trata mejor que nadie el esférico; mueve el balón con suma facilidad en el centro del campo, que se puede considerar el mejor del mundo. Xavi, Fábregas, Iniesta, Silva, Alonso, Busquets, Jesús Navas, Senna... Esos son los que juegan, porque luego hay otros tantos que se quedan fuera de la lista, como son Arteta, Granero, Casquero, Javi Martínez, Juan Rodríguez... Por no hablar del ya rayado debate de la portería. La variedad y la cantidad de jugadores con los que cuenta la selección en todas las posiciones, hace que el en principio tan deseado trabajo de Del Bosque se convierta en una dura decisión a la hora de dejar a alguno de esos jugadores fuera de la lista.

Jesús Navas, recibiendo indicaciónes de Del Bosque justo antes de debutar

España llega a Sudáfrica y encuentra en sí misma a su peor enemigo. Si la selección juega como sabe, si continúa haciendo el fútbol que le puso a la cabeza de la clasificación de la FIFA, España no debería tener rival en la competición por antonomasia del fútbol. Evitar la ansiedad, el miedo escénico, ser ellos mismos. España tiene ante sí una oportunidad única en la vida. Tiene una generación de jugadores que no va a durar para siempre -qué duro es pensarlo- y, si no es ahora, nunca tendrá una estrella dorada en su zamarra roja.