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domingo, 17 de junio de 2012

El hundimiento 'oranje'

Publicado en el Magazine de Martí Perarnau.


1.- Los dos combinados presentes en Kharkiv dejaron para el último día su mejor versión para disfrute del espectador. Holanda comenzó el partido con un ritmo mucho más alto que en los anteriores dos encuentros disputados. En ellos, los oranje no eran capaces de crear jugadas asociativas a la altura de un subcampeón del mundo y máximo goleador de la clasificación del Europeo. Esto le impedía generar suficientes ocasiones de gol para hacer daño al rival, a no ser que Robben encontrase portería en muchas de sus solitarias intentonas por el perfil derecho del ataque.

2.- La permuta neerlandesa se produjo gracias principalmente al cambio de mentalidad de Bert Van Marwijk que, ante la necesidad acuciante que tenía su equipo de ganar y además por una renta importante, quitó del once titular al doble pivote, tan improductivo en defensa y en ataque, para dar entrada a un hombre con capacidad para crear y combinar y a la postre importante: Rafael Van der Vaart. El problema es que este buen planteamiento sólo duró quince minutos.

3.- El gol del spur dejó en evidencia a Robben. Y no precisamente por un error suyo en la jugada del tanto, todo lo contrario. El del Bayern es egoísta por naturaleza, desconfía de sus compañeros, creyendo que sus jugadas siempre serán más peligrosas si él mismo las termina. Siempre es peligroso, sin duda alguna, y eso atrae a tres o cuatro defensas para frenarlo, lo que abre espacios a los demás holandeses. Si dejase el balón a alguno de ellos, tendrían más oportunidades de gol. Quedó demostrado cuando tras su típica jugada desde la derecha hacia dentro dejó el balón a Van der Vaart, que tenía un gran espacio para preparar el disparo desde la frontal y con su precisa zurda no falló.

viernes, 18 de mayo de 2012

Robben y el círculo vengativo

Publicado en el Magazine de Martí Perarnau.

El extremo del Bayern consiguió arrebatar la gloria al Real Madrid, su ex equipo, en el Bernabéu y ahora tiene ante sí la ocasión de hacer lo propio con el Chelsea.

Caía la noche sobre Madrid. La capital española estaba distinta a cualquier otro sábado. En un bar de la ciudad se podía ver a un turista alemán ataviado con una zamarra roja y una bandera de igual color con un vaso de cerveza en la mano. Si se seguía paseando, un madrileño se topaba también con un grupo de chicos de Milán vestidos de negro y azul, probablemente cantando letras que se suelen oír en el estadio Giuseppe Meazza cada vez que juega el Inter. Esa tarde se disputaba en el Bernabéu la final de la Champions League. A varios jugadores les era muy familiar ese estadio, sabían que el autobús de su equipo entraría por la calle Padre Damián y reconocían el olor del césped. Dos de ellos lo tenían muy reciente.


Wesley Sneijder y Arjen Robben habían salido del Real Madrid pocos meses antes de ese 22 de mayo de 2010, enfilando la puerta trasera del club donde creían haber tocado techo el día que firmaron sus contratos con Ramón Calderón. Tras dos años irregulares, aunque con bastante más gloria que pena, los dos tulipanes se dispersaron. Sneijder tomó rumbo a Italia y Robben llegó al Allianz Arena para jugar en el Bayern. El destino hizo que se volvieran a encontrar en el mismo lugar donde habían coincidido por última vez jugando para el mismo club. Ambos tenían la gran oportunidad de tomarse su particular venganza, pero solo podía culminarlo uno de ellos. Sneijder levantaba la Orejona mientras Robben se juraba así mismo que volvería a intentarlo.

domingo, 12 de septiembre de 2010

¿Qué sentido tiene?


  • ¿Qué sentido tiene eliminar de tu vestuario a un grupo de jugadores consolidados, que han dado o darán un gran rendimiento, como es el caso de los holandeses del Real Madrid?

Los cinco holandeses del Madrid, antes de la llegada de Huntelaar

La única explicación que le encuentro al hecho de que la 'nueva' directiva del Real Madrid haya fulminado de casi un plumazo a los seis futbolistas de los Países Bajos de la plantilla, es que todos habían sido fichados por el anterior ejecutivo presidido por Ramón Calderón. No cabe duda de que en el caso de Royston Drenthe, el sentir del madridismo es unánime: debió salir antes, por no decir que nunca debió venir. Pero los otros cinco holandeses tenían hueco en el Real Madrid. Robben y Sneijder, sin ir más lejos, optan claramente al FIFA Balón de Oro de este año, después de haber llegado a la Final de la Champions, la final del Mundial y en el caso del medio del Inter, lograr la Triple Corona. Y no sólo eso, sino que han sido fundamentales en sus equipos.
Si al Madrid, por tradición en los últimos años, le sobra algo, son mediapuntas. Pero no creo que sobrara Rafael Van der Vaart. El bueno de Rafa siempre aportaba algo: claridad en el pase, velocidad en la circulación y goles decisivos.
El caso de los delanteros es discutible, sin duda. Pero ¿quién me va a negar que Van Nistelrooy no aportaría esa dosis extra de goles desde el banquillo que pide Mourinho? Seguramente a Ruud no le molestaría ser suplente y jugar sólo de vez en cuando. Huntelaar, por su parte, es un jugador que demostró que, si se le dan oportunidades, marca muchos goles. Jugó poco y se fue con 8 tantos bajo el brazo. Ustedes verán...

  • ¿Qué sentido tiene vender hace un año a dos jugadores porque hacía falta 'cash' y justo un año después buscar, encontrar y fichar a otros jugadores, por el mismo precio y que juegan en la misma posición?
Robben y Sneijder lucen las elásticas de sus nuevos equipos

Seguimos con el caso 'Holanda'. Hace poco más de un año, el Real Madrid había acometido la mayor inversión de su historia, con los fichajes de Cristiano Ronaldo, Kaká, Benzema y compañía. Resulta evidente que era necesario hacer algo de caja para soportar el gasto realizado. Entonces, la directiva tomó una decisión drástica: traspasar a Arjen Robben y Wesley Sneijder. Por el extremo se obtuvieron 25 millones; por el medio, 15. Se perdieron 23 millones, la diferencia entre el montante del fichaje y el montante de la venta. Sin ellos el Madrid perdió verticalidad y fluidez. Así que una vez acabada la campaña, se vio necesario buscar jugadores de las mismas características. Así que se aprovecharon los 25 millones del traspaso de Robben en el fichaje de Ángel Di María; y los 15 del traspaso de Sneijder en el fichaje de Özil. Son dos jugadores con calidad y jóvenes... algo parecido a lo que eran Robben y Sneijder, con la diferencia de que estos últimos ya estaban consagrados.

  • ¿Qué sentido tiene apostar por la 'cantera' española y fichar, además, a otros jugadores que ocupan la misma posición en el campo?
Özil y Canales luchan un balón con Peña en el Hércules - Real Madrid

Tras varios partidos extraordinarios de Sergio Canales en el Racing, el Real Madrid puso el dinero sobre la mesa para contratarlo. Se veía como una apuesta del equipo blanco por lo español, por lo joven. Y en la pretemporada, después de asegurarse su continuidad en el equipo, Canales se ganó la titularidad. Pero supongo que al Madrid le pareció que se había gastado poco dinero y además, en un hombre con poco nombre. Así que tenía que ir a por la estrella del Mundial. Como ya hiciera en 2002, fichando a Ronaldo, y en 2006, con la incorporación de Cannavaro, el Madrid necesitaba en este 2010 el crack del Mundial. Ese era el alemán Mesut Özil, que juega exactamente en la posición de Canales. Así que apuesten por quién jugará más este año...

  • ¿Qué sentido tiene gastarse 50 millones más Eto'o en Ibrahimovic y echarlo por la puerta de atrás al año siguiente?
Ibrahimovic, a su llegada al aeropuerto de Milán - Malpensa

No voy a entrar a juzgar la actitud del 'filósofo' Guardiola con Zlatan Ibrahimovic porque, sinceramente, la desconozco. Pero no deja de ser curioso que no tenga buen 'feeling' con Eto'o y lo quiera fuera de su equipo después de haber realizado la mejor temporada del Barça en la historia con más de 30 goles y, para reemplazarlo, se gaste una millonada en el sueco que, vaya por donde, tampoco le cae bien. Tampoco voy a defender al delantero de origen bosnio, porque tiene toda la pinta de ser un chulo hecho y derecho. Pero ha metido 21 goles oficiales que, si los sumas a los 47 de Lionel Messi, creo que se convierten en una grandísima cantidad de puntos. En mi humilde opinión, no se le podía pedir más a Zlatan. Marcaba, asistía, se desmarcaba... Parece extraño, pero le vino mal tener al lado al mejor del mundo.


Hasta aquí la primera edición de ¿Qué sentido tiene? En próximas ediciones veremos más dudas inexplicables del mundo del fútbol.