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sábado, 21 de abril de 2012

Barcelona - Real Madrid: Cuando marcar primero no sirve de nada



Los blancos han conseguido ponerse por delante en el marcador en cuatro ocasiones ante el Barça de Guardiola sin ganar. Sólo lo se llevaron la victoria en la prórroga de la final de la Copa del Rey. 

Hace décadas, cuando en el fútbol no estaban implantados los sistemas tácticos a fuego en los equipos, adelantarse en el marcador, aunque era importante, no era determinante. Los resultados abultados eran el pan nuestro de cada día, y quitarle la ventaja al adversario era mucho más habitual que en los días actuales. Estaba vigente la ley de ‘marcar más goles que el rival’. Desde que llegaron al fútbol hombres con una idea de juego en la cabeza que intentaban inculcar a sus jugadores, los cuales ya no se colocaban a lo loco en sobre el tapete verde, la obsesión por encajar cada vez menos tantos se fue instaurando y los marcadores con muchos goles fueron disminuyendo progresivamente hasta hoy. Así, marcar antes que el rival en el partido fue cada vez más importante hasta tal punto de que ahora lo más habitual es que el conjunto que abra el partido sea el que acabe llevándose los puntos y la victoria, siendo las remontadas algo esporádico y considerándose muy meritorias por parte del equipo que comenzó perdiendo.

En los ‘Clásicos’, esta perspectiva futbolística no ha sido ninguna excepción y si, por ejemplo, el Real Madrid ponía el 1-0, tenía muchas posibilidades de ganar al Barcelona o, como mínimo, sacar un punto del enfrentamiento entre ambos. Pero en el momento que Guardiola volvió al club azulgrana para sentarse en el banquillo, no sólo cambió la historia de Barça, sino también la de los partidos ante el máximo rival. Desde que el 13 de diciembre de 2008 se vieron las caras por primera vez con el de Sampedor de por medio, el Real Madrid no ha conseguido ganar ni un solo partido al Barça en la competición de la regularidad y sólo pudo vencerlos en la final de la Copa del Rey de hace justo un año y en la prórroga. Pero lo destacable es que el equipo primero entrenado por Juande Ramos, luego por Manuel Pellegrini y ahora por José Mourinho ha conseguido ponerse por delante en el marcador, sin contar la única victoria, en hasta cuatro ocasiones sin conseguir ganar el partido, todas ellas en el Santiago Bernabéu.

domingo, 17 de abril de 2011

Sensaciones de la primera etapa del Tour del Clásico

Pepe intenta rematar ante Keita y Valdés. //Marca.com

Primera etapa del Tour del Clásico se resolvió con un final apretado. Ni la foto finish pudo dirimir el vencedor. El 1-1 final ha dejado diferentes sensaciones a cada uno de los equipos contendientes. Al Real Madrid le ha dejado un sabor agridulce en sus papilas. Agrio por tener que asumir a falta todavía de seis jornadas por disputarse, que han perdido la Liga por tercera temporada consecutiva ante su máximo rival. Y dulce porque durante 52 minutos fueron capaces de ser iguales o superiores que el mejor club del mundo en posesión del balón. Porque eso fue lo que pasó, que el Barcelona no soltó el esférico durante prácticamente los noventa minutos del choque. El planteamiento que dispuso José Mourinho en el terreno de juego del Bernabéu, a pesar de que lo calificaran como propio de un equipo menor y con miedo del rival, no deja de ser una táctica muy inteligente. Desde que Pep Guardiola asumió el mando del Barcelona en el verano de 2008, ningún equipo que haya jugado de tú a tú a los azulgrana ha conseguido sacar un resultado positivo. Más bien se habrá llevado una buena tunda. Centrémonos en dos partidos de esta misma temporada. Si preguntamos a los jugadores y técnicos del Barça por un equipo que les haya creado verdaderos problemas, seguramente nos digan que el Shakhtar. Los ucranianos salieron al Camp Nou para intentar ganar al Barcelona, sin encerrarse atrás y buscando en todo momento quitarles el balón para jugarlo. El resultado, se volvieron para su país con una manita en la maleta. Lo mismo le pasó al Real Betis en Copa. Por el contrario, los conjuntos que han conseguido sacar puntos contra el Barcelona han sido aquellos que han aparcado el autobús en el balcón del área, intentando robar y salir rápido a la contra cuando el Barça estuviera volcado en el ataque. Así pasó contra el Hércules en el Camp Nou o contra el Sporting en el Molinón. Por no hablar del enfrentamiento de Liga de Campeones del curso anterior entre Barça e Inter de Milán.

De no ser por la presión mediática que hay en el banquillo del Real Madrid, Mourinho habría salido en el partido de la primera vuelta exactamente igual que como lo hizo ayer. Con el llamado ‘trivote’ y sin Özil en el once. El propio ‘Mou’ lo corroboró al quitar al alemán tras el descanso. Ayer el portugués tomó las riendas y jugó como quería jugarle al Barça. Descubrió en San Mamés que Pepe es un válido volante tapón, fuerte y contundente al corte, persistente en la marca y con una habilidad quizás mayor que Lass a la hora de sacar el balón jugado. Pepe estuvo omnipresente en la medular blanca, muy junta durante gran parte del Clásico. Tan junta que ante el inicio de jugada del Barça, los culés se encontraba con una tela de araña de seis jugadores blancos que convirtieron a Piqué y Busquets en los jugadores con más posesión del esférico. Al Barça le costaba un infierno atravesar el entramado defensivo blanco y sólo la inspiración de Iniesta y Messi consiguió desestabilizar al Madrid, consiguiendo que Iker se luciera. Esa maraña del mediocampo provocaba innumerables pérdidas de balón culés que propiciaron varios contragolpes peligrosos. De hecho, a pesar del sistema táctico blanco, puramente defensivo, las ocasiones de gol se repartieron equitativamente entre ambos equipos durante los primeros 45 minutos de choque. Sólo un error infantil de Raúl Albiol permitió a Messi marcarle su primer gol a un equipo de Mourinho. La expulsión del central español obligó a Mourinho a recolocar a Pepe en su puesto natural, el centro de la defensa. Entonces, el Barcelona comenzó a jugar a placer. Hasta que The Special One reaccionó poniendo a Ramos de central e incorporando a Arbeloa al lateral derecho, devolviendo a Pepe al medio. El Madrid creció y mucho. Creó peligro, empató y pudo ganar. También pudo ganar el Barça de no ser por la nefasta noche del ‘Guaje’.

Pero lo sucedido anoche en Chamartín deja un poso agradable en el madridismo, que sabe que lo del 5-0 fue un accidente y tiene arreglo. El barcelonismo, por ahora, sabe que ha ganado la primera etapa a su eterno rival en el sprint. Ahora llega el primer gran puerto de primera categoría en el Tour del Clásico. El Real Madrid se quemó en la etapa de ayer y pierde a uno de sus gregarios, Raúl Albiol, pero se ha dado cuenta de que no están tan debajo del Barça como parecían estar después del 29-N.

jueves, 2 de diciembre de 2010

El calvario del pasillo



Es, sin duda, uno de los momentos más recordados por los aficionados madridistas. El equipo entrenado entonces por Bern Schuster había ganado matemáticamente la Liga, una semana antes, en El Sadar, con un gol in-extremis de Gonzalo Higuaín. Y, como suele ser habitual, los siguientes rivales del equipo campeón reciben a éste con un pasillo de honor, en homenaje al mejor equipo de la temporada. Casualidades de la vida, la jornada 36 de la Liga, una después del partido de Pamplona, había deparado un ‘Clásico’ en el Bernabéu. Y como no podía ser de otra manera, las cenizas del Barcelona de Frank Rijkaard vieron su final con un doloroso pasillo al Real Madrid. Y no sólo eso, sino que recibieron una goleada como no se veía desde 1997, cuando el equipo de Jupp Heynckes endosó un 4-1 al de Van Gaal en la Supercopa. Ese 7 de mayo escoció en lo más profundo del alma de los barcelonistas, que juraron venganza. Y, sin ninguna duda, la están cumpliendo… y con creces.
Primer aviso
La temporada siguiente se llegó al ‘Clásico’ del Camp Nou con un cambio de papeles muy importante. Schuster acababa de ser destituido, además de por perder contra el Sevilla en el Bernabéu por 3 – 4, por asegurar que no podían ganar al Barcelona. Esa actitud no gustó en la cúpula blanca, que decidió sustituir al alemán por Juande Ramos. El técnico andaluz tenía su primera gran prueba en su segundo partido. Y salió con miedo. El Real Madrid dispuso un planteamiento muy defensivo, que casi sale victorioso, si Royston Drenthe no llega a fallar un mano a mano con Valdés. Pero dos goles en los momentos finales de Eto’o y Messi derrumbaron el entramado de Juande.



Pero lo que no se imaginaba el bueno de Juande era la que se le vendría encima en el partido de la segunda vuelta. El Madrid estaba a cuatro puntos del Barcelona. El equipo de Guardiola estaba a punto de lograr el triplete, ya que estaba en la final de Copa y en la Final de la Champions. Era la última oportunidad para los blancos de recortar distancias en la clasificación. Pero el Barça ganó 2 – 6. Una goleada humillante y vergonzosa para el Real Madrid. Y también un comienzo de celebraciones para el Barcelona que se estiró hasta la final del Mundial de Clubes en Abu Dabi.
Cinco partidos, cinco victorias
Con Guardiola en el banquillo azulgrana, el Real Madrid no sabe lo que es ni puntuar contra el Barcelona. El año pasado perdió ambos partidos, 1 – 0 en Can Barça y 0 – 2 en Chamartín. Y otra Liga para el Barcelona. Este año ha empezado aún mejor para los intereses barcelonistas. Una manita que recuerda la de 1994, con Pep en el campo. Los madridistas sólo esperan que se repita la historia y se devuelva en los próximos partidos.


domingo, 12 de septiembre de 2010

¿Qué sentido tiene?


  • ¿Qué sentido tiene eliminar de tu vestuario a un grupo de jugadores consolidados, que han dado o darán un gran rendimiento, como es el caso de los holandeses del Real Madrid?

Los cinco holandeses del Madrid, antes de la llegada de Huntelaar

La única explicación que le encuentro al hecho de que la 'nueva' directiva del Real Madrid haya fulminado de casi un plumazo a los seis futbolistas de los Países Bajos de la plantilla, es que todos habían sido fichados por el anterior ejecutivo presidido por Ramón Calderón. No cabe duda de que en el caso de Royston Drenthe, el sentir del madridismo es unánime: debió salir antes, por no decir que nunca debió venir. Pero los otros cinco holandeses tenían hueco en el Real Madrid. Robben y Sneijder, sin ir más lejos, optan claramente al FIFA Balón de Oro de este año, después de haber llegado a la Final de la Champions, la final del Mundial y en el caso del medio del Inter, lograr la Triple Corona. Y no sólo eso, sino que han sido fundamentales en sus equipos.
Si al Madrid, por tradición en los últimos años, le sobra algo, son mediapuntas. Pero no creo que sobrara Rafael Van der Vaart. El bueno de Rafa siempre aportaba algo: claridad en el pase, velocidad en la circulación y goles decisivos.
El caso de los delanteros es discutible, sin duda. Pero ¿quién me va a negar que Van Nistelrooy no aportaría esa dosis extra de goles desde el banquillo que pide Mourinho? Seguramente a Ruud no le molestaría ser suplente y jugar sólo de vez en cuando. Huntelaar, por su parte, es un jugador que demostró que, si se le dan oportunidades, marca muchos goles. Jugó poco y se fue con 8 tantos bajo el brazo. Ustedes verán...

  • ¿Qué sentido tiene vender hace un año a dos jugadores porque hacía falta 'cash' y justo un año después buscar, encontrar y fichar a otros jugadores, por el mismo precio y que juegan en la misma posición?
Robben y Sneijder lucen las elásticas de sus nuevos equipos

Seguimos con el caso 'Holanda'. Hace poco más de un año, el Real Madrid había acometido la mayor inversión de su historia, con los fichajes de Cristiano Ronaldo, Kaká, Benzema y compañía. Resulta evidente que era necesario hacer algo de caja para soportar el gasto realizado. Entonces, la directiva tomó una decisión drástica: traspasar a Arjen Robben y Wesley Sneijder. Por el extremo se obtuvieron 25 millones; por el medio, 15. Se perdieron 23 millones, la diferencia entre el montante del fichaje y el montante de la venta. Sin ellos el Madrid perdió verticalidad y fluidez. Así que una vez acabada la campaña, se vio necesario buscar jugadores de las mismas características. Así que se aprovecharon los 25 millones del traspaso de Robben en el fichaje de Ángel Di María; y los 15 del traspaso de Sneijder en el fichaje de Özil. Son dos jugadores con calidad y jóvenes... algo parecido a lo que eran Robben y Sneijder, con la diferencia de que estos últimos ya estaban consagrados.

  • ¿Qué sentido tiene apostar por la 'cantera' española y fichar, además, a otros jugadores que ocupan la misma posición en el campo?
Özil y Canales luchan un balón con Peña en el Hércules - Real Madrid

Tras varios partidos extraordinarios de Sergio Canales en el Racing, el Real Madrid puso el dinero sobre la mesa para contratarlo. Se veía como una apuesta del equipo blanco por lo español, por lo joven. Y en la pretemporada, después de asegurarse su continuidad en el equipo, Canales se ganó la titularidad. Pero supongo que al Madrid le pareció que se había gastado poco dinero y además, en un hombre con poco nombre. Así que tenía que ir a por la estrella del Mundial. Como ya hiciera en 2002, fichando a Ronaldo, y en 2006, con la incorporación de Cannavaro, el Madrid necesitaba en este 2010 el crack del Mundial. Ese era el alemán Mesut Özil, que juega exactamente en la posición de Canales. Así que apuesten por quién jugará más este año...

  • ¿Qué sentido tiene gastarse 50 millones más Eto'o en Ibrahimovic y echarlo por la puerta de atrás al año siguiente?
Ibrahimovic, a su llegada al aeropuerto de Milán - Malpensa

No voy a entrar a juzgar la actitud del 'filósofo' Guardiola con Zlatan Ibrahimovic porque, sinceramente, la desconozco. Pero no deja de ser curioso que no tenga buen 'feeling' con Eto'o y lo quiera fuera de su equipo después de haber realizado la mejor temporada del Barça en la historia con más de 30 goles y, para reemplazarlo, se gaste una millonada en el sueco que, vaya por donde, tampoco le cae bien. Tampoco voy a defender al delantero de origen bosnio, porque tiene toda la pinta de ser un chulo hecho y derecho. Pero ha metido 21 goles oficiales que, si los sumas a los 47 de Lionel Messi, creo que se convierten en una grandísima cantidad de puntos. En mi humilde opinión, no se le podía pedir más a Zlatan. Marcaba, asistía, se desmarcaba... Parece extraño, pero le vino mal tener al lado al mejor del mundo.


Hasta aquí la primera edición de ¿Qué sentido tiene? En próximas ediciones veremos más dudas inexplicables del mundo del fútbol.