Publicado en el Magazine de Martí Perarnau.
1.- Desde que España se proclamó campeona del mundo en Suráfrica, los amistosos internacionales han sido un suplicio continuo tanto por los resultados desfavorables (algunos escandalosos) como por lesiones inoportunas de miembros de la plantilla. Parecía que la motivación que antaño tenía nuestra selección en los amistosos, única ocasión en la que demostraba estar al nivel de las grandes, había desaparecido para dedicarla única y exclusivamente a los encuentros oficiales, esos que realmente cuentan para algo más que para que la Federación gane dinero.
2.- Hay quien dice que cuando Vicente del Bosque era el entrenador del primer equipo del Real Madrid, reunía a los jugadores, los Zidane, Figo, Raúl y Roberto Carlos, y les decía con su temple y psicología tan personal: “Salgan al campo y diviértanse”. Del Bosque, sin excluir los indiscutibles planteamientos tácticos, daba por supuesto que sus futbolistas, de los mejores del planeta, sabían lo que tenían que hacer para ganar los partidos y, además, jugar bien. Por ello trataba de quitarles presión de los hombros, entendiendo que si un jugador se divierte sobre el césped es porque está jugando a un buen nivel.
3.- Hoy en Pontevedra parece que habló con los hombres que iban a saltar al nuevo Pasarón y les dio la misma premisa: “Diviértanse”. España ha jugado a un gran nivel aunque no se jugase más que el prestigio de tricampeona europea y campeona del mundo ante una selección sensiblemente inferior tanto en calidad como en preparación táctica. Pero la ausencia de un rival potente no exime de valor la exhibición de buen juego que ha desarrollado la selección.