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domingo, 14 de octubre de 2012

Recuerdos de un viejo estadio

Publicado en el Magazine de Martí Perarnau.
Es domingo y juega el Murcia. Es el único motivo que realmente me motiva para levantarme de la cama o sofá donde dormía plácidamente una intensa siesta. Con los párpados entreabiertos, aún bajo el efecto del sueño vespertino, me dirijo hasta el armario donde almaceno toda mi ropa. Pero en ese momento, unos tres cuartos de hora antes de que comience el partido, la única prenda que me importa es la zamarra grana que lleva cosido al pecho un escudo muy antiguo, de casi cien años de historia.

Salgo de casa junto a mi hermano y camino del estadio nos paramos en el quiosco de siempre para comprar lo de siempre: una bolsa de pipas y una Coca Cola. En Murcia rara vez hace frío y lo más normal es que se pueda freír un huevo en el ardiente asfalto, pero aun así, la bufanda al cuello es una obligación (también se acepta atarla a la cintura para sobrevivir en verano). Andando por la Plaza de Santo Domingo vemos a otros paisanos que también se han vestido el rojo y se dirigen hacia La Condomina, la vieja Condomina. Para amenizar el camino analizo con mi hermano las posibilidades de victoria esa tarde, el once que elegirá el entrenador y las opciones reales que tenemos de ascender. De por medio se cuelan anhelos de gloria: “Ojalá suene en este estadio el himno de la Champions”, decía yo. Inocente niño.


domingo, 13 de febrero de 2011

El vértigo del líder en Segunda



La jornada 24ª de Segunda División nos deja a un Rayo que sigue líder, después de que ni Celta ni Betis aprovecharan la sorprendente derrota de los de Vallecas ante el Tenerife. Por abajo, destaca la terrible racha del Salamanca, que lleva 10 jornadas perdiendo.

El Rayo Vallecano puso fin esta mañana a su racha de cinco victorias consecutivas contra el rival menos esperado, el Tenerife. Los isleños llegaban a este partido como penúltimos, después de abandonar el farolillo rojo la jornada anterior con su victoria en Salamanca. Con este triunfo, los de Antonio Tapia empatan con el Gimnástic y Salamanca a los 24 puntos que marcan la salvación. Por su parte, el Rayo se ha contagiado de la fiebre del líder que tenía el Betis. Llegaba al Heliodoro como total favorito, pero no supo imponerse en el terreno de juego. Kome estuvo hábil y rápido, pero la defensa franjirroja lo frenó en un primer tiempo bastante tosco. En la reanudación fue el árbitro, Pino Zamorano, el encargado de ponerle un poco de miga al partido. El colegiado se inventó unas manos dentro del área de Alejandro Arribas, central del Rayo. Antonio Hidalgo se encargó de transformar la pena máxima para alegría del público chicharrero, que vivió más tranquilo después de que Nino, cinco minutos después, elevara el balón sobre Cobeño para poner el 2 – 0. El Rayo estaba desconocidísimo. De poco le sirvió el segundo momento de lucimiento de Pino Zamorano. Penalti de Pablo Sicilia que transforma Armenteros. Lo positivo para los de Sandoval, que ni Celta ni Betis consiguieron ganar a Córdoba y Elche respectivamente.

De hecho el Betis sigue con su desastroso momento post-Copa del Rey. Cuatro derrotas consecutivas y, lo peor, es la pobre imagen que están dejando los de Mel. El 1 – 4 en el Villamarín ante el Elche es la última de cuatro derrotas consecutivas. El Celta de Vigo no fue capaz de pasar del empate sin goles en el Arcángel ante el Córdoba y pierde así la posibilidad de auparse al liderato. El Granada ya está a sólo 6 puntos del Betis. El equipo granadino aplastó al Albacete con una segunda mitad majestuosa en la que cayeron los tres goles. El Cartagena pierde comba con los de arriba después de salir derrotado del Mini Estadi del Barcelona ‘B’ por 3 – 0. Lo mismo le sucedió al Xerez, que no hizo buena su victoria en la jornada anterior ante el filial blaugrana, perdiendo contra el Numancia. Quien empieza a mirar hacia arriba es el Girona que venció por la mínima al Huesca.

En la lucha por la salvación el principal beneficiado es el Alcorcón, que suma ya cuatro victorias seguidas. La última, una contundente manita contra Las Palmas, que se queda a 1 sólo punto del descenso. Los isleños llevan 4 de los últimos 30 puntos. Pero aún peor es la racha del Salamanca, que no ha sumado ninguno de esos 30 puntos. Esta jornada el verdugo fue el Gimnástic de Tarragona que sale de la quema. (2-0) El equipo castellanoleonés ha pasado de ser uno de los principales candidatos al ascenso a ser uno de los favoritos al descenso. A esta zona se acerca peligrosamente el Recreativo que perdió en casa frente al Valladolid. La Ponferradina parece cada vez más desahuciada. La derrota por 1 – 0 frente al Villarreal ‘B’ le deja ya a 6 puntos de la salvación.

martes, 10 de noviembre de 2009

Murcia sucumbe

Vuelta a la antigua usanza. Se disputaban una de esas batallas que uno ya había borrado de su memoria. Diez años después, Murcia y Cartagena volvían a verse las caras. El escenario, los campos de la Condomina. Dos ejércitos querían una fiesta, pero sólo uno podía tomarse la copa de la victoria. Así, los cartaginenses hirieron mortalmente a su enemigo y lágrimas granas inundaron la rambla de El Churra.

Murcia, 11:30 de la mañana del domingo 8 de noviembre. Desde los puentes que cruzan la autovía A-7 se divisaba una masa oscura. Conforme nos aproximamos, la imagen se va aclarando. Decenas de miles de estandartes granas ondeaban al fuerte viento que azotaba la Nueva Condomina, lo que no impedía que más gente se fuera sumando al encuentro. La masa murciana fluía desde el centro comercial, como una manada que sale en busca de su hogar. Unos colores, el blanco y el negro, se confunden en el ambiente. Son los rivales, procedentes de Cartagena, con los que se luchará por el asentamiento. En principio, parecen muy pocos, insuficientes para plantar cara a la inmensa muchedumbre grana que se avalancha sobre el estadio. Pero estos pocos miles de albinegros hacen mucho ruido para intentar ganarse el respeto de la parroquia rival. Pero no es fácil. Son dos rivales que se odian a muerte. Dos grupos que llevan peleándose por la supremacía regional desde hace siglos. La rivalidad no evita que estos enemigos puedan hacerse mutuos gestos que honran a cada uno de ellos. Por ejemplo, los granas cedieron gran parte de sus puestos a los visitantes para que pudieran contemplar juntos la batalla. Por su parte, los albinegros se comportaron como caballeros durante cada minuto de la contienda, aunque desde el principio podrían haber hurgado en la herida rival, que en el primer blandido de la primera espada vieron como su esperanza de victoria final era nula.

Gritos de guerra

Las hordas murcianas saltaron al campo de batalla envalentonadas, creyéndose por Historia superiores. Pero la situación actual, con el ejército en baja forma y a sabiendas del potencial del pequeño ejército rival, se apretaron los machos y entonaron a todo pulmón su canto de guerra más propio para acongojar a los cartageneros. La Parranda, sumergida muy adentro en el corazón local, salió como una explosión del júbilo que cuatro minutos después se desvanecería. Los pocos cartageneros se convirtieron en demasiados. Los ruidosos granas se sumieron en un profundo silencio a merced de sus enemigos. Con su rival abatido, Cartagena invadió las proximidades del campo de batalla. Por doquier se encontraban hombres y mujeres con sus vestimentas blancas y negras, luciendo una sonrisa de oreja a oreja. No era para menos, habían conquistado el territorio enemigo y los murcianos, rendidos, o habían abandonado el campo de batalla o se habían entregado a las legiones enemigas. Cartagena había triunfado, se había hecho con el control de la Región. Por su parte, Murcia se desmorona y espera al nuevo año para preparar la revancha. Suenan tambores de guerra por el Campo de Cartago.