El Milan consiguió ganar en casa entre semana al Cagliari tras dos derrotas
Seis partidos oficiales han tenido que esperar los ‘tifosi’ del Inter para celebrar una victoria en su estadio
Pocas veces en la historia del fútbol español dos clubes han compartido estadio para disputar sus encuentros como local. Desde que se fundaron, el Atlético de Madrid y el Real Madrid han tenido cada uno un lugar donde jugar propio, alejado del campo del rival, como es el caso también del Barcelona y el Espanyol, que nunca han tenido que compartir su recinto deportivo. Estos son sólo unos ejemplos, pero el hecho de no convivir con un club de la misma ciudad en un mismo estadio se extrapola al resto del territorio futbolístico español.
Sin embargo, en Italia es algo muy común. Durante muchos años, la Juventus y el Torino han jugado sus partidos en varios estadios de la ciudad piamontesa, como el Estadio Filadelfia, el Olímpico y el Delle Alpi y han convivido hasta que la ‘Vecchia Signora’ se trasladó a su estadio propio en el verano de 2011. En Génova, el estadio Luigi Ferraris, más conocido como Marassi, acoge los encuentros de Sampdoria y Genoa. Y Roma y Lazio llevan 59 años marcando goles en el Stadio Olimpico de la capital italiana.
En Milán ocurre exactamente lo idéntico. El Milan comenzó a utilizar el estadio de San Siro en 1926, disputando su primer encuentro contra el Inter de Milán, un amistoso que se llevaron los ‘nerazzurri’ por 6-3. Veintiún años después de aquel choque, en 1947, el Inter se trasladó también a las instalaciones del campo milanés y desde aquel momento el Giuseppe Meazza, nombre que se le dio en 1980 en honor del mítico jugador interista, se convirtió en la sede de dos de los clubes más grandes de Italia.
Seis partidos oficiales han tenido que esperar los ‘tifosi’ del Inter para celebrar una victoria en su estadio
Pocas veces en la historia del fútbol español dos clubes han compartido estadio para disputar sus encuentros como local. Desde que se fundaron, el Atlético de Madrid y el Real Madrid han tenido cada uno un lugar donde jugar propio, alejado del campo del rival, como es el caso también del Barcelona y el Espanyol, que nunca han tenido que compartir su recinto deportivo. Estos son sólo unos ejemplos, pero el hecho de no convivir con un club de la misma ciudad en un mismo estadio se extrapola al resto del territorio futbolístico español.
Sin embargo, en Italia es algo muy común. Durante muchos años, la Juventus y el Torino han jugado sus partidos en varios estadios de la ciudad piamontesa, como el Estadio Filadelfia, el Olímpico y el Delle Alpi y han convivido hasta que la ‘Vecchia Signora’ se trasladó a su estadio propio en el verano de 2011. En Génova, el estadio Luigi Ferraris, más conocido como Marassi, acoge los encuentros de Sampdoria y Genoa. Y Roma y Lazio llevan 59 años marcando goles en el Stadio Olimpico de la capital italiana.
En Milán ocurre exactamente lo idéntico. El Milan comenzó a utilizar el estadio de San Siro en 1926, disputando su primer encuentro contra el Inter de Milán, un amistoso que se llevaron los ‘nerazzurri’ por 6-3. Veintiún años después de aquel choque, en 1947, el Inter se trasladó también a las instalaciones del campo milanés y desde aquel momento el Giuseppe Meazza, nombre que se le dio en 1980 en honor del mítico jugador interista, se convirtió en la sede de dos de los clubes más grandes de Italia.