Publicado en el Magazine de Martí Perarnau.
1.- A España sólo hay una forma de ganarle (o al menos hacerle daño) en partido oficial y hay que seguir estas pautas: esperar atrás, cerrar espacios, juntar las líneas, buscar un contragolpe y transformar en gol las pocas ocasiones que se creen. Bielorrusia sólo ha conseguido hacer la primera de ellas y como castigo se ha llevado cuatro goles que bien podían haber sido siete si los palos contasen como tantos.
2.- Contra Georgia, España salió relajada, falta de frescura y con escasas ideas creativas, lo que le impidió encontrar el camino del gol hasta el tiempo de descuento. En aquel encuentro, los georgianos cumplieron las tres primeras premisas para ganar a España. Esperaron atrás como buen equipo inferior técnicamente y cerraron los espacios juntando las líneas de defensa y mediocampo, asfixiando la zona de elaboración y asociación española.
3.- Hoy España se ha encontrado un amigo en esta fase de clasificación para el Mundial. Para comenzar a endulzar la fría tarde de la selección en el país del este, la cortesía bielorrusa inició antes del partido, cuando el equipo local decidió utilizar su segunda equipación, blanca, dejando a España lucir su zamarra roja con calzón azul. Después, muy educadamente, entregaron el balón a su dueño y señor legítimo y sólo lo volvieron a tocar cuando este les dio permiso para tal cosa. Incluso el árbitro también fue amable con España al no señalar el fuera de juego de Jordi Alba en el primer gol del encuentro. Y por supuesto, el mejor compañero de viaje para la selección siempre es una defensa floja, y la de Bielorrusia era muy floja.
Mostrando entradas con la etiqueta Xavi Hernández. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Xavi Hernández. Mostrar todas las entradas
viernes, 12 de octubre de 2012
Un amigo y un ‘Don’
Palabras clave:
Bielorrusia,
Clasificación Mundial 2014,
David Silva,
Fútbol español,
Iker Casillas,
Jordi Alba,
Pedro Rodríguez,
Selección española,
Vicente del Bosque,
Xavi Hernández
viernes, 7 de septiembre de 2012
“Salgan y diviértanse”
Publicado en el Magazine de Martí Perarnau.
1.- Desde que España se proclamó campeona del mundo en Suráfrica, los amistosos internacionales han sido un suplicio continuo tanto por los resultados desfavorables (algunos escandalosos) como por lesiones inoportunas de miembros de la plantilla. Parecía que la motivación que antaño tenía nuestra selección en los amistosos, única ocasión en la que demostraba estar al nivel de las grandes, había desaparecido para dedicarla única y exclusivamente a los encuentros oficiales, esos que realmente cuentan para algo más que para que la Federación gane dinero.
2.- Hay quien dice que cuando Vicente del Bosque era el entrenador del primer equipo del Real Madrid, reunía a los jugadores, los Zidane, Figo, Raúl y Roberto Carlos, y les decía con su temple y psicología tan personal: “Salgan al campo y diviértanse”. Del Bosque, sin excluir los indiscutibles planteamientos tácticos, daba por supuesto que sus futbolistas, de los mejores del planeta, sabían lo que tenían que hacer para ganar los partidos y, además, jugar bien. Por ello trataba de quitarles presión de los hombros, entendiendo que si un jugador se divierte sobre el césped es porque está jugando a un buen nivel.
3.- Hoy en Pontevedra parece que habló con los hombres que iban a saltar al nuevo Pasarón y les dio la misma premisa: “Diviértanse”. España ha jugado a un gran nivel aunque no se jugase más que el prestigio de tricampeona europea y campeona del mundo ante una selección sensiblemente inferior tanto en calidad como en preparación táctica. Pero la ausencia de un rival potente no exime de valor la exhibición de buen juego que ha desarrollado la selección.
1.- Desde que España se proclamó campeona del mundo en Suráfrica, los amistosos internacionales han sido un suplicio continuo tanto por los resultados desfavorables (algunos escandalosos) como por lesiones inoportunas de miembros de la plantilla. Parecía que la motivación que antaño tenía nuestra selección en los amistosos, única ocasión en la que demostraba estar al nivel de las grandes, había desaparecido para dedicarla única y exclusivamente a los encuentros oficiales, esos que realmente cuentan para algo más que para que la Federación gane dinero.
2.- Hay quien dice que cuando Vicente del Bosque era el entrenador del primer equipo del Real Madrid, reunía a los jugadores, los Zidane, Figo, Raúl y Roberto Carlos, y les decía con su temple y psicología tan personal: “Salgan al campo y diviértanse”. Del Bosque, sin excluir los indiscutibles planteamientos tácticos, daba por supuesto que sus futbolistas, de los mejores del planeta, sabían lo que tenían que hacer para ganar los partidos y, además, jugar bien. Por ello trataba de quitarles presión de los hombros, entendiendo que si un jugador se divierte sobre el césped es porque está jugando a un buen nivel.
3.- Hoy en Pontevedra parece que habló con los hombres que iban a saltar al nuevo Pasarón y les dio la misma premisa: “Diviértanse”. España ha jugado a un gran nivel aunque no se jugase más que el prestigio de tricampeona europea y campeona del mundo ante una selección sensiblemente inferior tanto en calidad como en preparación táctica. Pero la ausencia de un rival potente no exime de valor la exhibición de buen juego que ha desarrollado la selección.
Palabras clave:
Amistosos,
Arabia Saudí,
Cesc Fàbregas,
David Villa,
Frank Rijkaard,
Fútbol español,
Pedro Rodríguez,
Santi Cazorla,
Selección española,
Vicente del Bosque,
Xavi Hernández
domingo, 26 de agosto de 2012
Messi es el mejor, incluso estando mal
Publicado en el Magazine de Martí Perarnau.
1.- Imagínense que todo el centro del campo y la delantera de un equipo de mitad de tabla no tienen su tarde en un partido. No es capaz de organizar el juego y, por lo tanto, las ocasiones no llegan. El resultado es que el equipo suele perder. Eso es lo que puede pasarle al Barça si un día juega sin Xavi, Iniesta y Messi. Pues eso es lo que estaba ocurriendo en el día de hoy en Reyno de Navarra. Ninguno de los jugadores más desequilibrantes del equipo culé competía en el día de hoy, aunque curiosamente sólo Xavi se quedó sin jugar de inicio.
2.- Sin Xavi desde el principio, el papel de creador de juego recaía, de forma sólo teórica, en Cesc Fàbregas, que ocupaba la parcela del campo destinada al número ‘6’ del Barcelona. Pero el juego de Fàbregas dista del de Tarrasa, siendo más ofensivo y directo el del ex jugador del Arsenal y más pausado y organizativo el desarrollado por Xavi. Por lo tanto, el creador debía ser otro y los ojos apuntan inevitablemente a Andrés Iniesta. Pero bien por cansancio o porque simplente hoy no fue su día, Iniesta no fue capaz de intervenir en el juego de la forma tan trascendente a la que tiene acostumbrados a sus parroquianos. Cuando le llegaba el balón le faltaba esa chispa suficiente para quitarse de encima a varios adversarios y encontrar el pase preciso al compañero. Para rematarlo, sus disparos, varios claros, no encontraban la red.
3.- Una vez que ni Xavi jugaba ni Iniesta creaba, tenía que ser Messi el que se descolgara al círculo central para entrar en contacto con el cuero y moverlo con criterio, situación harto complicada incluso para el mejor siempre que tenga por delante dos pivotes y cuatro defensas sabedores y cumplidores en todo momento de su función destructiva. En esas, las únicas opciones que le quedaban al Barcelona para probar suerte contra el bueno de Andrés Fernández eran los extremos y los lanzamientos lejanos. Vamos por partes.
1.- Imagínense que todo el centro del campo y la delantera de un equipo de mitad de tabla no tienen su tarde en un partido. No es capaz de organizar el juego y, por lo tanto, las ocasiones no llegan. El resultado es que el equipo suele perder. Eso es lo que puede pasarle al Barça si un día juega sin Xavi, Iniesta y Messi. Pues eso es lo que estaba ocurriendo en el día de hoy en Reyno de Navarra. Ninguno de los jugadores más desequilibrantes del equipo culé competía en el día de hoy, aunque curiosamente sólo Xavi se quedó sin jugar de inicio.
2.- Sin Xavi desde el principio, el papel de creador de juego recaía, de forma sólo teórica, en Cesc Fàbregas, que ocupaba la parcela del campo destinada al número ‘6’ del Barcelona. Pero el juego de Fàbregas dista del de Tarrasa, siendo más ofensivo y directo el del ex jugador del Arsenal y más pausado y organizativo el desarrollado por Xavi. Por lo tanto, el creador debía ser otro y los ojos apuntan inevitablemente a Andrés Iniesta. Pero bien por cansancio o porque simplente hoy no fue su día, Iniesta no fue capaz de intervenir en el juego de la forma tan trascendente a la que tiene acostumbrados a sus parroquianos. Cuando le llegaba el balón le faltaba esa chispa suficiente para quitarse de encima a varios adversarios y encontrar el pase preciso al compañero. Para rematarlo, sus disparos, varios claros, no encontraban la red.
3.- Una vez que ni Xavi jugaba ni Iniesta creaba, tenía que ser Messi el que se descolgara al círculo central para entrar en contacto con el cuero y moverlo con criterio, situación harto complicada incluso para el mejor siempre que tenga por delante dos pivotes y cuatro defensas sabedores y cumplidores en todo momento de su función destructiva. En esas, las únicas opciones que le quedaban al Barcelona para probar suerte contra el bueno de Andrés Fernández eran los extremos y los lanzamientos lejanos. Vamos por partes.
miércoles, 8 de diciembre de 2010
Cuestión de cantera
El fútbol es cuestión de estilos. No hay un estilo claro que tenga la superioridad clara y continua sobre los demás. Hay algunos más agradables para el espectador; otros que gustan a los entrenadores. Incluso hay otros que son los favoritos de los presidentes. Cualquiera que consista en intentar lograr marcar más goles que el contrario es totalmente lícito para todos los clubes del mundo. Pero desde hace varios años está predominando un estilo bien marcado. Este estilo se caracteriza por el trato cariñoso (llega a ser hasta mimoso) que da al esférico. La pelota siempre suele ir acariciando el césped; sólo lo abandona en contadas situaciones que benefician al juego del equipo. Los futbolistas se disponen uno próximo al otro, posibilitando el veloz movimiento del balón, casi siempre en pocos y precisos toques que originan paredes, triangulaciones que desbaratan casi cualquier entramado defensivo. Luego hay otros futbolistas que se pegan a la línea de cal (la del césped, ya me gustaría que fuera mi página) para aprovechar los espacios que generan en las bandas el juego interior del equipo. Éstos, como afiladas navajas, se clavan sin piedad en las murallas rivales, intentando dar el golpe mortal o dejárselo en bandeja a aquellos que se incorporan de segunda línea.
Pero este estilo no sólo sabe jugar con el balón. También lo sabe hacer sin él, aunque con el objetivo de recuperarlo cuanto antes. Cuando un jugador de este equipo pierde la pelota, no regresa a su campo temeroso del ataque enemigo, sino que mantiene la posición y junto con sus compañeros que, como dije antes, tiene siempre cerca, presiona al contrario con tanta furia, intensidad y precisión que no tarda en volver a tener entre sus pies lo que es, por naturaleza, suyo: el balón. Este rápido robo posibilita atacar de nuevo, esta vez con la ventaja de pillar a los otros desubicados, ya que estaban saliendo al ataque. Y eso hace mucho daño.
El problema (si es que tiene alguno), es que no todo el mundo puede llevar a cabo, al menos tantos partidos seguidos, este estilo. Sólo lo saben hacer los alumnos aventajados que han estudiado a fondo todas las artes del estilo en las aulas verdes de los campos de La Masía. Esa vieja mansión, situada en las proximidades del Camp Nou, surte de Balones de Oro al Fútbol Club Barcelona. El club presidido en la actualidad por Sandro Rosell, ha mostrado desde hace muchos años una fijación por los jugadores de la casa incomparable al resto de clubes del mundo, si hablamos de éxitos individuales y colectivos conseguidos por los chavales canteranos. Y, desde este lunes, se ha añadido uno de los logros más significativos: tres jugadores criados en Can Barça son los nominados para alzarse con el máximo galardón individual del deporte rey, el Balón de Oro. Xavi Hernández, Andrés Iniesta y Lionel Messi. Ahí es nada, señores. Se pueden oír voces críticas sobre la elección de este podio culé, yo mismo la he expresado en diferentes redes sociales. Es cierto que algunos futbolistas hayan hecho este año más méritos que alguno de los tres para ganar el Balón de Oro, es muy posible. Pero lo innegable es la calidad de ese trío de ases. Seguramente, muchas de las críticas vendrán generadas por la envidia que supone ver cómo el Barcelona se está llevando prácticamente todos los méritos los últimos tres años. Pero señores, no nos engañemos. Si el Barcelona se está llevando tantos méritos, es porque se lo merece. ¿O alguien me va a decir que el Barcelona de Guardiola no es el que mejor fútbol (al menos más estético) ha realizado los últimos tres años? ¿O es que ganó los ocho títulos porque se los regalaron? No. Rotundamente no. Este Barça es mucho Barça. Y lo mejor de todo es que no tiene pinta de tener fecha de caducidad.
Muchos se preguntan qué va a ser del equipo azulgrana cuando Puyol o Xavi se retiren. Pues posiblemente sigan en la cumbre porque cuentan con jugadores como Fontás o Muniesa para cubrir la ausencia del capitán; y otros llamados Thiago y Dos Santos que quieren ocupar el puesto del mejor mediocentro del mundo. Y luego están los Bojan, Piqué, Jeffren, Pedro, Busquets, Bartra... Vamos a tener Barça para rato.
Comparaciones odiosas
No es en absoluto cierto que la cantera del Real Madrid sea mala. La cantera del Real Madrid tiene el principal problema de que no es una cantera para el Real Madrid, sino más bien, una cantera para el resto de los clubes del mundo. Como decía Enrique Ortego, 21 futbolistas salidos de Valdebebas (o la antigua Ciudad Deportiva) han debutado con la selección española sin llegar al jugar en el Real Madrid. Y España es la vigente campeona del mundo. Es decir, que hay jugadores de suficiente calidad para jugar con España, pero no tienen oportunidades en el primer equipo del Real Madrid. Desde los años 90, el Real Madrid se ha dedicado más a la inversión en jugadores foráneos que en la producción de propios. Si no, piensen cuántos jugadores canteranos del Real Madrid les suenan que se hayan afianzado en la primera plantilla. Pues los de siempre: Raúl, Guti y Casillas. Luego hay algún caso esporádico, como son los Pavón, Raúl Bravo, Mejía y ahora los Arbeloa, Granero y Adán. Otro caso hubiera sido el de Rubén de la Red que iba para fijo.
Eso sí, de ahí a asegurar que la cantera del Real Madrid no tiene nada que envidiar a la del Fútbol Club Barcelona es un trecho muy largo que se ha saltado Esteban Granero. Sí tiene que envidiar, y mucho. Porque yo no recuerdo que la cantera del Real Madrid haya copado los tres primeros puestos del Balón de Oro.
Palabras clave:
Andrés Iniesta,
FC Barcelona,
Fútbol español,
Lionel Messi,
Real Madrid,
Xavi Hernández
Suscribirse a:
Entradas (Atom)