sábado, 1 de mayo de 2010
Italia, a la caza de Brasil
viernes, 30 de abril de 2010
Mundial 2010, la confirmación
La selección española llegará a Sudáfrica, quiera o no, como la principal favorita a levantar la Copa del Mundo el 11 de julio. Más que nada, porque ha hecho méritos para ello. España, de no ser por el tropiezo -inexplicable, si se me permite la licencia- en semifinales de la Copa Confederaciones contra Estados Unidos en semifinales, habría establecido un nuevo récord de partidos imbatida. Durante esos encuentros sin conocer la derrota, España deslumbró al mundo entero levantando la Eurocopa en Viena el pasado 29 de junio de 2008. Y, además, ha ganado a los cinco campeones del mundo que se ha enfrentado (Argentina, Alemania, Francia, Italia e Inglaterra). Sólo ha faltado ganar a Uruguay y Brasil para completar el pleno de campeones.
domingo, 31 de enero de 2010
Guti, o el mago gris

Con el paso de los años, con la caída de la era galáctica, Guti fue cobrando protagonismo, bien por necesidad, bien por merecimiento, pero Guti empezó a ser importante. Y fue en este momento cuando destapó su mayor característica, su mejor arma: el pase de gol. Era el último año de Zidane de blanco, y el Madrid le buscaba un sucesor, un jugador capaz de ver un hueco donde no lo había y crear un gol. Y lo tenía en casa. Un servidor todavía recuerda con emoción el partido entre Real Madrid y Sevilla aquel año 2006 en Chamartín. Guti marcó un gol y le dio otros tres en bandeja a su maestro, Zidane. Uno de esos pases fue un taconazo de espaldas que dejó al galo sólo ante Palop. No falló y el Madrid ganó 4-2.
Y la siguiente temporada tenía que ser el líder del equipo de Schuster. Y lo fue siendo. Eso sí, no podía faltar la polémica. Un mal partido suyo y de su equipo en Murcia cabreó a Guti, que haciendo una de las suyas, fue expulsado. Eso cabreó al alemán, que no dudo en castigarlo con el banquillo. Además, la buena labor de Sneijder y Baptista le cerraban el paso. Pero cuando por necesidad tuvo que volver, se asentó definitivamente en el once de Schuster. Con Baptista, con Sneijder, con Gago, con Diarrà... da igual con quien juegue, Guti los hacía jugar. El 10 de febrero de 2007 fue otro ejemplo, quizá el más claro, de que Guti es, a pesar de todo, un fuera de serie. Su partido me llevó a escribir este artículo, ya que creo que fue el mejor partido de Guti desde que forma parte del primer equipo del Real Madrid.
Gol de Zidane tras un taconazo brutal de Guti
Guti repite esta vez con Benzema contra el Deportivo
viernes, 29 de enero de 2010
La Copa de la redención
viernes, 25 de diciembre de 2009
Mis apuestas
domingo, 13 de diciembre de 2009
Más basura no, gracias
martes, 10 de noviembre de 2009
Murcia sucumbe
Vuelta a la antigua usanza. Se disputaban una de esas batallas que uno ya había borrado de su memoria. Diez años después, Murcia y Cartagena volvían a verse las caras. El escenario, los campos de la Condomina. Dos ejércitos querían una fiesta, pero sólo uno podía tomarse la copa de la victoria. Así, los cartaginenses hirieron mortalmente a su enemigo y lágrimas granas inundaron la rambla de El Churra.
Murcia, 11:30 de la mañana del domingo 8 de noviembre. Desde los puentes que cruzan la autovía A-7 se divisaba una masa oscura. Conforme nos aproximamos, la imagen se va aclarando. Decenas de miles de estandartes granas ondeaban al fuerte viento que azotaba la Nueva Condomina, lo que no impedía que más gente se fuera sumando al encuentro. La masa murciana fluía desde el centro comercial, como una manada que sale en busca de su hogar. Unos colores, el blanco y el negro, se confunden en el ambiente. Son los rivales, procedentes de Cartagena, con los que se luchará por el asentamiento. En principio, parecen muy pocos, insuficientes para plantar cara a la inmensa muchedumbre grana que se avalancha sobre el estadio. Pero estos pocos miles de albinegros hacen mucho ruido para intentar ganarse el respeto de la parroquia rival. Pero no es fácil. Son dos rivales que se odian a muerte. Dos grupos que llevan peleándose por la supremacía regional desde hace siglos. La rivalidad no evita que estos enemigos puedan hacerse mutuos gestos que honran a cada uno de ellos. Por ejemplo, los granas cedieron gran parte de sus puestos a los visitantes para que pudieran contemplar juntos la batalla. Por su parte, los albinegros se comportaron como caballeros durante cada minuto de la contienda, aunque desde el principio podrían haber hurgado en la herida rival, que en el primer blandido de la primera espada vieron como su esperanza de victoria final era nula.
Gritos de guerra
Las hordas murcianas saltaron al campo de batalla envalentonadas, creyéndose por Historia superiores. Pero la situación actual, con el ejército en baja forma y a sabiendas del potencial del pequeño ejército rival, se apretaron los machos y entonaron a todo pulmón su canto de guerra más propio para acongojar a los cartageneros. La Parranda, sumergida muy adentro en el corazón local, salió como una explosión del júbilo que cuatro minutos después se desvanecería. Los pocos cartageneros se convirtieron en demasiados. Los ruidosos granas se sumieron en un profundo silencio a merced de sus enemigos. Con su rival abatido, Cartagena invadió las proximidades del campo de batalla. Por doquier se encontraban hombres y mujeres con sus vestimentas blancas y negras, luciendo una sonrisa de oreja a oreja. No era para menos, habían conquistado el territorio enemigo y los murcianos, rendidos, o habían abandonado el campo de batalla o se habían entregado a las legiones enemigas. Cartagena había triunfado, se había hecho con el control de la Región. Por su parte, Murcia se desmorona y espera al nuevo año para preparar la revancha. Suenan tambores de guerra por el Campo de Cartago.